CAMARGO.-En una cama del Hospital Regional, momentos antes de perder la vida a consecuencia de una severa lesión punzocortante a la altura del corazón provocada por un picahielo, hechos ocurridos alrededor de las 11 de la noche del pasado sábado, JAVIER SANTOS CAMACHO HERNÁNDEZ camarguense de 30 años de edad, enteró a su madre, la señora MARÍA HERNÁNDEZ sobre las personas que lo lesionaron de muerte.
Pidiendo justicia toda vez que al momento ninguna autoridad los ha atendido, la señora Hernández informó en entrevista realizada en el exterior de Funerales Santa María que su hijo señaló a los hermanos ROSALIO Y MARGARITA ESTRADA como sus agresores con los cuales estuvo departiendo durante el día y al momento de decirles que la juerga había terminado, estos reaccionaron de manera violenta atacándolo. Dijo que la mujer lo detuvo mientras que su hermano le hundió el picahielo en el pecho.
Afectada por el dolor, la señora María Hernández exigió la inmediata intervención de las autoridades o de lo contrario, dijo, tomaría la justicia por su propia mano. Junto con la madre del occiso se encontraba la esposa PERLA ORTIZ con siete meses de embarazo y sus hijos Javier, Luis Roberto y Joel de 8, 6 y 4 años de edad, la cual pidió igualmente justicia y el apoyo para poder mantener a su familia.
Como ya fue consignado por el DIARIO, Javier Santos Camacho fue localizado muerto la noche del sábado a un costado de su camioneta en calles de la colonia Abraham González. El Hospital Regional reporta que presentaba una herida grave a la altura de la tetilla izquierda provocada por una punta delgada, presumiblemente un picahielo, misma que terminó por afectar el corazón. Dos horas sobrevivió Camacho Hernández, lapso en el que pudo hablar con su madre. Todo indica que ni la DPSM ni el Ministerio Público logró consignar esta declaración de manera oficial.